Ruta de senderismo da Devesa da Rogueira desde Moreda
- Distancia: 15 km
- Tiempo de recorrido: 4 HORAS 30 MINUTOS
- Localidad: Folgoso do Courel
- Provincia: Lugo
La ruta da Devesa da Rogueira PR-G-222, es un recorrido circular que discurre por el municipio de Folgoso do Courel, en la provincia de Lugo. Tiene una longitud de poco más de 14 kilómetros y nos permite disfrutar de una de las joyas botánicas más preciadas de Galicia.

Nosotros la combinamos con la visita al mirador de Polín y la subida al pico Formigueiros, el techo de la sierra de O Courel, situado a 1639 metros sobre el nivel del mar, que ofrece una panorámica impresionante de la zona.
Las devesas son bosques que contienen una gran variedad de especies de árboles, arbustos y flores, y están asentadas sobre suelos escasamente desarrollados, generalmente se encuentran en las laderas de las montañas o en gargantas fluviales de ambientes frescos y húmedos.

La Devesa da Rogueira, abarca una extensión de unos tres kilómetros cuadrados y es el espacio natural más importante de la sierra de O Courel, aquí se encuentran representadas una gran parte de las especies vegetales gallegas.
El otoño es la mejor época para disfrutar de la explosión de color de este impresionante bosque, donde podremos ver castaños, robles, hayas, acebos, abedules, tejos, fresnos, serval de cazadores, un árbol de llamativos frutos rojos que sirve de alimento a los osos, un auténtico placer para los sentidos.

Cómo llegar al inicio de la ruta:
La ruta comienza en la aldea de Moreda, perteneciente a la parroquia de Seoane, justo donde se encuentra el Aula da Natureza, allí hay varios paneles con toda la información de la ruta y lugar para aparcar.
La mañana nos recibió nublada y fresca, y como las rutas de montaña tienen el clima muy variado, debemos llevar ropa de abrigo pues de un momento a otro la meteorología cambia de forma brusca.

Nosotros como siempre comenzamos la ruta al revés, de derecha a izquierda, y por lo que pudimos comprobar no éramos los únicos.
En los primeros metros el camino nos adentra al bosque, la vegetación es muy frondosa y en tonos verdosos oscuros, en esta parte baja abundan los prados y los sotos pero a medida que avanzamos las tonalidades comienzan a variar.

Al poco rato nos encontramos un antiguo sequeiro de castañas, este tiene en una de sus paredes un pequeño buzón de madera, en él se dejan las cartas para O Apalpador, un personaje de la navidad gallega, que en Nochebuena y Nochevieja visita a los niños para asegurarse que estén bien alimentados, obsequiándoles con un puñado de castañas o pequeños regalos.

Este entrañable gigante tiene su origen en las comarcas de Quiroga, Sarria, Lemos, Terra de Trives y Ancares.

Unos metros más adelante hace su aparición el rego da Rogueira que nace en la parte alta de la devesa y que nos acompañará un pequeño tramo.
Poco a poco vamos distanciándonos del río y comenzamos a ascender de forma suave. Al cruzar el puente de madera, la subida se encrudece y las tonalidades comienzan a cambiar.

Después de una fuerte subida en zigzag, nos encontramos rodeados de un bosque de hayas, que están en su máximo esplendor y nos ofrecen un paisaje de preciosos tonos rojizos.

A través de este paisaje tan colorido alcanzamos uno de los rincones mágicos de la ruta. Un paraje de postal digno de un cuento de hadas.

Al cruzar este puente el camino vuelve a endurecerse, estamos ante uno de los tramos más duros de la ruta.
Esta intensa subida atraviesa un oscuro bosque donde abundan los tejos y el acebo, que tiene algunos puntos donde podemos observar la altura que vamos cogiendo sobre el terreno.

Después de la dura subida alcanzamos el desvío hacia el mirador de Polín, que se encuentra a 1,4 kilómetros de distancia. El sendero es casi llano y las piernas lo agradecen.

En este tamo nos topamos con una bonita cascada y con varios miradores naturales, que ofrecen un preciosa panorámica a las montañas, y también otro desvío que llega hasta la lagoa da Lucenza, una laguna de origen glaciar que visitamos hace dos años partiendo de la aldea A Seara, en la compañía de la desaparecida perrita Sola da Seara, nuestra guía y guardiana.

Y llegamos al mirador del pico Polín, un balcón con vistas maravillosas a la Devesa de Rogueira.

Reanudamos la marcha y sobre andamos un pequeño tramo hasta encontrar el desvío hacia las Fontes da Rogueira, también conocidas por Fontes do Cervo, de donde emanan dos manantiales, uno de agua calcárea y otro de agua ferruginosa.

Solo nos falta un último empujón para alcanzar el pico Formigueiros, casi dos kilómetros de subida hasta alcanzar la cumbre.
A medida que ascendemos vamos dejando atrás la frondosidad del bosque para dar paso al matorral bajo típico de las cumbres.

Y después de un último esfuerzo, aquí estamos, coronando el pico Formigueiros, a 1639 metros de altura, desde aquí parece que tenemos el mundo a nuestros pies, es una sensación gloriosa.

Ya que estábamos solos, decidimos hacer una paradita para comer. Nos pareció un lugar perfecto.
Reanudamos la ruta descendiendo por el sendero de la falda de la montaña, y que llega directamente a la pista forestal por la que seguiremos descendiendo hasta el Alto do Couto.

Alcanzamos la carretera, y caminamos unos metros hasta el siguiente desvío donde se encuentra un panel informativo.
Seguimos descendiendo, de nuevo por la naturaleza y tomamos el desvío hacia la aldea de Moreda, que se encuentra a poco más de tres kilómetros, como indica el cartel.
Avanzamos entre prados y sotos, y buenas vistas a la devesa, que vuelve a adoptar tonalidades verdes y ocres.

Atravesamos la aldea abandonada de Moreda Maior, donde todavía siguen en pie varias construcciones.

En los últimos metros el camino es bastante pedregoso y traicionero, debo prestar atención por que ya van dos resbalones, y no quiero un tercero.

A lo lejos podemos ver la aldea de Moreda, nos acercamos y solo nos queda el último empujón hasta el aula da natureza, donde ponemos punto y final a esta ruta espectacular.

No tenemos ya mucho tiempo ya que en nada comienza a oscurecer, y nos queda un largo camino a casa, cruzar de oeste a este toda la comunidad gallega, una locura, pero de eso se trata la vida, de acumular momentos bonitos, que son los que perduran en la memoria con el pasar de los años.
Ha sido un gran placer conocer la Devesa da Rogueira, una ruta de sobresaliente. Hasta la próxima.
Y a ti, gracias por leerme.
