Sendero azul del río Verdugo
- Distancia: 7.8 km
- Tiempo de recorrido: 2 HORAS
- Localidad:Ponte Caldelas
- Provincia:Pontevedra
El Sendero Azul del río Verdugo fue el primer sendero de interior en conseguir una bandera azul, un reconocimiento que valora la conservación ambiental, accesibilidad, señalización y puesta en valor de los elementos naturales y paisajísticos del entorno del río.
Discurre por el pueblo de Ponte Caldelas, en la provincia de Pontevedra, un municipio de interior rodeado de paisajes increíbles.

Si quieres aprovechar la visita, puedes acercarte a visitar alguna de las cascadas más bonitas de la provincia o descubrir algún sendero, aquí te dejo otro de mis favoritos por la zona.

Llama la atención sus coloridas casas, herencia de indianos, donde destaca sobre las demás la Casa Verde, que en 1907 comenzaba su historia como central eléctrica.

Además, Ponte Caldelas fue pionera en España al conseguir la primera Bandera Azul para una playa fluvial, corría el año 2015.
La playa de A Calzada se encuentra rodeada de un precioso entorno natural y cuenta con todo lo necesario para pasar una jornada agradable: aparcamiento de caravanas, merendero, un chiringuito que abre en época estival y un parque infantil.

La ruta es semicircular y a través de sus casi ocho kilómetros nos lleva a conocer el patrimonio de Ponte Caldelas, antiguas corredoiras, bosques y varios pasos de río, entre los que destaca Os Pasos de A Fraga.
Estos bloques de piedra eran colocados uno detrás de otro en la zona del río con poca profundidad, y así también podía cruzar el ganado.
Cómo llegar al inicio de la ruta:
Arrancamos desde la Capilla de San Roque, una zona de amplio aparcamiento, y seguimos el Paseo Mamá Clotilde que acompaña al río, un tramo muy accesible hasta la playa fluvial de A Calzada.
Sabemos de antemano que agosto no es la mejor época para disfrutar de una ruta fluvial, ya que lleva desde abril sin apenas llover y se nota muchísimo en el caudal del río que va casi seco.
Pero aún así, nos encanta pasear por estos senderos pegados al río, que son muy fresquitos y si tienes calor, aprovechas y te das un chapuzón.
A medio camino, hasta alcanzar la playa fluvial de A Calzada, nos encontramos un monumento a los pescadores, esta es una zona con mucha afición por la pesca de río, tanto que cada año celebran la Festa da Troita.

Apenas son las once de la mañana y ya hay bastante gente disfrutando del lugar.
A partir de la playa fluvial de A Calzada comienza la ruta do río Verdugo, por caminos de tierra y antiguas corredoiras hasta alcanzar Os Pasos da Fraga.
El camino está bien señalizado con marcas blancas y azules, como todo Sendero Azul.

Más adelante comenzamos a separarnos del río para adentrarnos al bosque y ascendemos por una pista de tierra entre más eucaliptos de los que quisiéramos ver.
Pasado un kilómetro comenzamos a descender suavemente por un camino delimitado por muros de piedra y ante nosotros comienzan a asomar los primeros carballos.

Al encontraremos un cruce con señales donde nos informa que los Pasos da Fraga están hacia la derecha, estaremos en el inicio de la parte circular, da igual la dirección que tomes ya que ambos lados te llevarán al mismo.
Nosotros elegimos seguir recto.
Más adelante volveremos a encontrarnos con otro cruce que acorta la ruta, pero hicimos caso omiso y continuamos recto.
En este tramo el sendero parece estrecharse por momentos pero se camina sin ninguna dificultad.
Pasando la pequeña población de Portasouto y su carballeira, nos encontraremos ante el río Verdugo y sus magníficos Pasos da Fraga, una larguísima e imponente hilera de trozos de roca por las que debemos cruzar el río.

Lo hacemos sin ninguna dificultad, ya que el caudal está bajo mínimos, sin embargo en invierno habrá días que el agua cubra los pasos, en este caso no es recomendable cruzar, mejor sería volver por el mismo lugar.
Este lugar se le conoce también como «la encrucijada», ya que era un antiguo cruce de caminos con mucho tránsito.
Al otro lado del río nos encontramos con un Peto das Ánimas, un pequeño santuario típico de Galicia.

Cruzaremos un pequeño regato, a través de los Pasos de A Larpea, son solamente son unos siete y bastantes distintos a los anteriores. Se nota que son más antiguos.

Continuamos acompañando al río hasta encontrar los siguientes y últimos pasos: los Pasos de Porto de Abaixo.

Estos son ya los últimos metros del recorrido circular.
El sendero nos llevará de nuevo hasta el cruce, donde tomaremos el mismo camino que seguimos al inicio, pero esta vez de vuelta hacia la playa de A Calzada.
Ahora ya es decisión de cada uno que hacer con el resto del día, quedarse a la playa o seguir hacia Ponte Caldelas.

Nosotros decidimos continuar y hacer una parada en una plaza muy chula, cubierta de paraguas de colores. Allí la Panadería Café Bar Acuña tiene una terraza donde sirven tapas de cortesía acompañando la bebida.
Un pequeño descanso que nos supo a gloria.

Si tienes tiempo, vale la pena dar un paseo por este encantador pueblo. Nosotros seguro volveremos en otra ocasión. Recuerda cuidar el entorno y no dejar más huellas que las de tus zapatos.
Un saludo y gracias por acompañarme.
