Ruta da lagoa de Vixán (Camiño da Auga)
La ruta da lagoa de Vixán o Camiño da Auga es un recorrido alternativo al oficial que no es circular. Discurre por el municipio coruñés de Ribeira, que además cuenta con un importante conjunto de rutas de senderismo.
Esta ruta pertenece al grupo de senderos que parten del Parque Natural Complejo Dunar de Corrubedo, uno de los seis parques declarados que se encuentran en Galicia.

Es una ruta sencilla y circular, recomendable solo para época estival. Combina distintos paisajes como son playa, monte y una laguna de agua dulce unida al mar por un pequeño riachuelo y que es el hogar de numerosas especies protegidas.
Recorre diversos puntos de relevancia del parque y algunos elementos etnográficos tradicionales.

Para realizar esta ruta, hay que tener en cuenta las mareas ya que debemos cruzar la playa da Anguieira justo por donde desemboca el río Laxa da Lagoa, en marea baja se cruza por la playa pero en marea alta el mar se une con el río y no es posible cruzar sin mojarse los pies.
Como llegar al inicio de la ruta
Nos dirigimos al aparcamiento de la playa de O Vilar, situado en la parroquia de Carreira. Es muy amplio y dispone de aparcamiento reservado para personas con movilidad reducida, duchas y pasarelas de acceso a la playa. Además cuenta con un chiringuito en época de verano.

El inicio de la ruta se encuentra hacia el final del aparcamiento, tiene panel informativo, mapa y una serie de reglas que debemos de respetar.
Comenzamos caminando por un sendero de tierra y arena entre matorrales, después unos pocos metros divisamos el espléndido arenal de O Vilar.

Caminamos por terreno despejado y con unas vistas inmejorables, a lo lejos divisamos la laguna de Vixán y su observatorio de aves.
Oímos el croar de las ranas y algunas pequeñas bandadas de pájaros nos sobrevuelan, la vegetación es la típica de las marismas, donde el carrizo es el que más destaca.

Seguimos avanzando por este pequeño mundo hasta alcanzar la playa de Anguieira, en otra ocasión nos encontramos la marea alta y tuvimos que descalzarnos para cruzar, esta vez tuvimos más suerte y cruzamos por la playa.

Después de cruzar seguimos el sendero que bordea la costa, siempre respetando los márgenes, y alcanzamos el Castro de Porto Baixo, más adelante nos desviamos hacia la izquierda, y ya cuando estemos arriba volveremos a girar de nuevo hacia la izquierda.

Como se puede ver en el mapa, nosotros continuamos hacia arriba pero llegamos a una carretera que lleva a unas fábricas de la zona, dimos unas cuantas vueltas para buscar una opción que no fuera volver pero nos encontramos salida, y al final dimos la vuelta.
Ya en el camino de nuevo avanzamos un pequeño tramo y nos desviamos por unos antiguos caminos que servían a las fincas, avanzamos un buen tramo de forma relajada pero de nuevo el camino desapareció en nuestras narices, de nuevo improvisamos y vualá…
Encontramos el sendero que cruza la orilla de la laguna, en invierno es difícil cruzar por esta parte ya que está inundada, en la parte final se camina por unas piedras que se utilizan como poldras, son unos cuatro o cinco pasos y se hacen bien.
Siguiendo el sendero llegamos al observatorio de la laguna de Vixán.

Subimos a la caseta para observar el paisaje desde lo alto, y los encontramos radiante.
Reanudamos la marcha hacia el lugar de Vixán, caminamos por carretera un pequeño tramo, atravesamos la aldea y en la parte alta nos desviamos primero hacia la izquierda y de inmediato a la derecha, siguiendo las marcas amarillas de O Camiño da Barbanza a la inversa; llegaremos a los molinos del río de Amendo.

Ahora cruzamos el puente y nos desviamos hacia la derecha, atravesando el bosque alcanzamos la carretera, cruzamos y unos metros más arriba nos desviamos hacia la izquierda, ya de nuevo dentro del territorio del Parque Natural de Corrubedo.
Ahora solo nos queda el último tramo, desviarnos hacia la derecha, y continuar por el mismo lugar de la ida.
Es una ruta muy sencilla y que ya realizamos varias veces, esta es una zona que nos encanta, muy tranquila y preciosa, una cosa que nos sorprendió es que hay zonas de O Camiño da Barbanza con la vegetación bastante descuidada, sin embargo no nos impidió caminar en ningún momento.
Ha sido un placer recorrer este maravilloso parque. Hasta pronto. Gracias por leerme.
