La tragedia del Titanic gallego:
El barco cubría la ruta Bilbao-Cádiz, para hacer conexión con el trasatlántico Reina Victoria Eugenia que partía hacia Buenos Aires.
A bordo viajaban 84 tripulantes y 185 pasajeros, muchos de ellos emigraban hacia sudamérica.
Durante la travesía el barco hacía paradas en varios puertos, la última fue en la ciudad herculina. Del puerto de A Coruña zarpó el 1 de enero de 1921, a las cuatro de la tarde dirección Vilagarcía de Arousa.

Pero alrededor de las diez de la noche cuando estaban próximos a Finisterre comenzó un fuerte temporal. Durante horas el barco fue azotado por los fuertes vientos y un mar enfurecido, mientras, el pasaje se refugiaba en sus camarotes.
Lentamente fue quedando atrás la temible Costa da Morte para entrar en la ría de Arousa, pero la mala visibilidad y el fortísimo oleaje lo empujó hacia la costa de Sálvora, donde colisionó contra las rocas de Punta Forneira, eran casi las dos de la madrugada del 2 de enero de 1921.
El impacto fue tan rápido que el barco se hundió sin que hubiese tiempo a desplegar la mayoría de botes salvavidas.
Por aquellas fechas, en la isla apenas quedaban 25 personas, la mayoría niños, mujeres y ancianos, al ser fin de año muchos habían viajado para festejar la nochevieja con sus familias.
Los gritos del farero alertaron a los pocos habitantes que quedaban en la aldea, y tan rápido como pudieron zarparon en tres dornas para auxiliar a los pasajeros del Santa Isabel.
Una fue hacia Ribeira para dar el aviso, las otras dos iban dirigidas por tres mujeres, casi unas niñas, Cipriana Oujo Maneiro, Josefa Parada y María Fernández Oujo, de 24, 16 y 14 años respectivamente.

Remaron hasta el lugar del naufragio, sin achicarse al temporal, y tras varios viajes pudieron salvar la vida de veinte personas de los cincuenta y cinco supervivientes.
Por esta labor fueron condecoradas con la medalla de Salvamento Marítimo concedida por el Consejo de Estado.
A día de hoy, numerosos edificios públicos, como el colegio de Aguiño, llevan el nombre de Heroínas de Sálvora, en homenaje a estas mujeres valientes.