Si estás pensando en visitar la ciudad de Alicante y sus alrededores este artículo te interesa, aquí te cuento nuestro itinerario, experiencia y algunos consejos.

Visitamos la ciudad de Alicante en el mes de septiembre en el año 2024, y nos alojamos en el hotel Leuka, a poca distancia de la Plaza de los Luceros, en este enlace puedes mirarlo o buscar la opción que más se adapte a tus gustos.
Alicante se encuentra en la Comunidad Valenciana, es una ciudad portuaria a orillas del mar Mediterráneo. Viajamos con la aerolínea Vueling Airlines desde Santiago de Compostela muy tempranito.
Si estás dudando en alquilar coche, me veo en la obligación de decirte, que el transporte público en Alicante es super lento, un trayecto de Alicante a Benidorm, que es una distancia de 43 kilómetros, recorre 21 estaciones intermedias y dura casi una hora y media.
Lugares más emblemáticos de Alicante:
Para llegar a la ciudad desde el aeropuerto tomamos el BUS línea C6 hasta la Plaza de Luceros.
Fuimos al hotel, y después de acicalarnos un poco comenzamos nuestro tour por Alicante, la primera parada fue subir al Castillo de Santa Bárbara, que es libre, enorme y con unas vistas increíbles a la ciudad.

Calle de las Setas, Plaza Portal Elche, Plaza Ayuntamiento, la Basílica de Santa María, la Catedral de San Nicolás y el pintoresco barrio de Santa Cruz, que entre sus callejones se puede ver la cara del Moro.

Después de recorrer el casco histórico, ya en la tarde, paseamos por la Explanada, Puerta de Mar y caminamos por el Paseo Marítimo hasta la playa de Postiguet, que está justo debajo del Castillo de Santa Bárbara.

Nos quedaron pendientes los Refugios Antiaéreos que estaban cerrados por la tarde.
Villajoyosa y Benidorm:
El segundo día lo dedicamos a visitar los pueblos de Villajoyosa y Benidorm.
En la plaza de los Luceros se encuentra la estación de TRAM, que es tranvía ligero que recorre la costa alicantina, cuenta con cuatro líneas y dispone de bonos y tarifas según lo que necesites.
Nosotras cogimos una tarjeta gratuita para recargar, el bono diario eran 4 euros y nos daba para la ida y vuelta.
Para visitar Benidorm, tomamos la Línea 1 que hace parada a mitad de trayecto enVillajoyosa, un pueblo a orillas del mar, conocido por sus casas de colores.

Qué ver en Villajoyosa (Vila Joiosa):
El casco antiguo, las murallas, el puente sobre el río Amadorio y las casas colgadas, la iglesia de la Asunción, el paseo marítimo donde están las casas de colores, y los murales de la Calle San Cristobal y Santísima Trinitat.


A poca distancia se encuentra la fábrica de chocolate Valor, que nosotras no visitamos.
Que ver en Benidorm:
Después de recorrer Vilajoyosa regresamos a la estación para tomar de nuevo la Línea 1 hacia Benidorm.
Cuando llegamos era mediodía, la estación queda en la parte de alta de la ciudad por lo que para visitar las playas es todo cuesta abajo.

Atravesamos toda la ciudad hasta el parque de Elche que está al lado del puerto deportivo y subiendo unas escaleras se llega a la Plaza de la Señora, en la Ciudad Vieja.
Allí se encuentra la Iglesia de San Jaime y Santa Ana, toda blanca con las cúpulas azules, la plaza del Castillo, con vistas a las playas de Levante y Poniente, y la escalinata blanca, que nos lleva al Balcón del Mediterráneo.

Esta plataforma adoquinada con una enorme Rosa de los Vientos nos ofrece unas vistas maravillosas al mar.
Continuamos caminando a largo de la playa de Levante hasta el final ya que nuestra meta era alcanzar la Cruz de Benidorm.
Desde el Balcón del Mediterráneo hasta la Cruz son casi unos 5 kilómetros de ida, la mayor parte por carretera, puedes subir en coche casi hasta la Cruz, después la carretera está cortada y el último kilómetro solo se puede acceder andando.

Aunque no hay una zona habilitada para aparcar, los coches aparcaban en el arcén.
Las vistas desde la Cruz son extraordinarias.
Calpe-Peñón de Ifach:
El tercer día nos fuimos a realizar la Ruta Roja del Peñón de Ifach, en el pueblo de Calpe, para hacerla se debe reservar con antelación ya que tiene aforo limitado.

Para llegar a Calpe debemos coger dos trenes, la Línea 1, que finaliza el trayecto en Benidorm, y hacer transbordo y tomar la Línea 9, que conecta Benidorm con la ciudad Denia, unas dos horas y media de viaje.
Calpe se encuentra a medio camino, y desde la estación hasta la entrada del Peñón de Ifach hay unos dos kilómetros.
La ruta se divide en dos partes, fácil y difícil, y están diferenciadas por un túnel, al cruzarlo el sendero cambia, se estrecha y en algunos tramos da sensación de vértigo. Si estás interesado en saber más, te invito a clicar en el enlace de más arriba donde te explico la ruta con más detalles.
También recorrimos parte del Sendero Ecológico de Calalga a Bassetes, que comienza en la playa de la Fossa y termina en la cala Bassetes, es lineal y tiene una longitud de 3,5 kilómetros.

En Calpe visitamos su casco histórico, la calle Puchalt que tiene las escaleras con la bandera española, Ermita de San Salvador, el Torreón de La Peca, los Baños de la Reina, las Salinas y sus flamencos, el puerto de Calpe y la playa de la Fossa.

Y después de este día tan intenso volvimos a la estación para regresar a Alicante. Este fue un gran día.
Nos quedó pendiente visitar la Muralla Roja, que son los edificios creados por Ricardo Bofill, los Acantilados de Playa Arena-Bol, el Paseo ecológico de Benissa que está a continuación de cala Bassetes.
Altea, playa San Juan, Faro de la Huerta y Vía Verde:
El cuarto día nos fuimos al bonito pueblo de Altea, de nuevo caminamos hacia la estación de TRAM en la Plaza de Luceros, tomamos primero la Línea 1 hacia Benidorm e hicimos transbordo a la Línea 9 hacia Altea.

Paseamos por este pequeño pueblo de casas blancas y estrechas calles, visitamos la iglesia parroquial Nuestra Señora del Consuelo, que está rematada por una singular cúpula de tejas azules y blancas, visitamos varios miradores y para finalizar caminamos hacia el mar.

Por la tarde visitamos playa San Juan, un larguísimo arenal a tan solo 8 kilómetros de Alicante. Cuenta con todas las comodidades y un paseo marítimos con variedad de restaurantes, entre ellos un McDonald´s con vistas al mar.
Y como el tiempo cambió de forma brusca, ondearon las banderas rojas en la playa San Juan, y paseamos.

Caminamos a lo largo del paseo hasta el Faro de la Huerta, lo rodeamos y alcanzamos cala de la Palmera, ahí como el mar estaba un poco bravo no nos atrevimos a seguir por las piedras y subimos hacia las casas.
Siguiendo las indicaciones del navegador caminamos hasta la playa de la Almandraba, luego a la playa de la Albufereta donde enlazamos con la nueva Vía Verde de la Cantera, este bonito paseo con vistas al mar recupera el trazado del antiguo del Tram para uso de caminantes y ciclistas y conecta con la vecina playa del Postiguet, a un paso de Alicante.

Elche:
Ya en nuestro último día, quisimos tomarlo con calma y tranquilidad.
Nos fuimos a visitar la hermosa ciudad de Elche y su Palmeral, que es el más grande de Europa y uno de los más grandes del mundo.

Cuenta con una extensión de 500 hectáreas y con más de 250.000 ejemplares.
Es precioso y de entrada libre, excepto el Huerto del Cura.
Viajamos en bus, y el trayecto dura menos de una hora.
Visitamos la plaza del Ayuntamiento, la Basílica de Santa María, subimos a la Torre que ofrece unas impresionantes vistas del palmeral, el Palacio de Altamira, la Torre de Calahorra y por último en la plaza de la Glorieta se encuentra una réplica de la Dama de Elche.

Por la tarde regresamos a Alicante, paseo de despedida y a casita.
Y hasta aquí nuestra corta pero intensa aventura en la provincia alicantina, ha sido un placer y hasta pronto.
