Senda da fraga do Barragán
- Distancia: 20 km
- Tiempo de recorrido: 5 HORAS
- Localidad: Pazos de Borbén
- Provincia: Pontevedra
La senda da fraga do Barragán PR-G-164 discurre por los municipios colindantes de Pazos de Borbén y Fornelos de Montes, provincia de Pontevedra.

Es un sendero de una gran riqueza natural y etnográfica que bordea en su mayor parte el río Barragán, salpicado de un importante número de molinos, presas y puentes, además en su punto más alto se encuentra O Monte da Cidade, una antigua ciudadela que conserva elementos de distintas épocas, como un castro y un acueducto.
Una ruta muy completa que recorre el bosque oceánico caducifolio mejor conservado de la provincia de Pontevedra, cuenta con tramos de bastante desnivel, y con tres zonas de pasos por poldras, lo cuál es muy importante informarse sobre el caudal del río antes de realizar la ruta.
Cómo llegar al inicio de la ruta:
La ruta es circular y puede comenzarse desde varios puntos, nosotros por comodidad aparcamos en la plaza cercana a la Iglesia San Salvador de Xunqueiras, Plaza Wenceslao Verde, parroquia de Xunqueiras, que dispone un parque infantil, amplio aparcamiento y paneles informativos de la ruta.
Comenzamos caminando por pistas entre casas, a los pocos metros descendemos hacia el río, y tomamos un desvío hacia A levada das de Maruxa, que está señalizada.

En varios tramos veremos las advertencias de que solo se debe pasar caminando, para evitar dañar los senderos.
Por esta levada alcanzaremos A Ponte de Pau ya a ras del río. Tras cruzar, ascendemos hasta llegar a la aldea, la cruzamos y alcanzamos la carretera.

Caminaremos hacia la derecha unos pocos metros hasta encontrar las indicaciones para Freaza.
El sendero es fácil de seguir en todo momento, y nos llevará hasta una zona rocosa con vistas al valle.

Al caminar por este estrecho sendero podemos ver desde las alturas el río Barragán que ilumina la hermosa fraga, inmersa ya en un proceso de cambio, pudiendo distinguir una amplia paleta de colores, desde los ocres y amarillos, hasta los negruzcos típicos del invierno.
En nada volveremos a descender hasta llegar al río, donde encontramos el primero de una larga lista de molinos, estamos ante O Muiño do Agosto.

Siguiendo una larga pasarela, muy resbaladiza, alcanzaremos un pequeño merendero y un puente, al otro lado se encuentran O Muiño do Cubo y O Muiño do Trigo.

Después de visitar los molinos volvemos a cruzar y avanzamos pegados al río.
Caminamos en suave ascenso durante un buen tramo alternando bosques y claros, hasta alcanzar la aldea de Freaza, allí se encuentra la pequeña ermita de San Antonio.

Atravesamos la aldea hasta la carretera, y al cruzarla, volvemos a descender hacia el río Barragán.

Debido a las lluvias recientes, el camino estaba bastante resbaladizo. Por este sendero llegamos a las primeras poldras, Os Pasos dos Barcos.
Aquí ya nos temíamos lo peor, sin embargo tuvimos suerte, y aunque había algunas cubiertas por el agua, pudimos cruzar sin sobresaltos.

Y más adelante, con una separación de unos doscientos metros, encontramos el siguiente paso, O Paso dos Campos, que es el más largo de los tres que hay en la ruta.

El sendero nos lleva pegado al río, disfrutando de sus múltiples saltos, corrientes y presas, hasta alcanzar A Ponte de Pedra, donde cambiamos de orilla.

A este lado se encuentran varios molinos, con sus respectivas presas, todos ellos señalizados y en relativo buen estado. El primero que vemos es O Muiño Vello, luego O Muiño Novo y el tercero, situado a pocos metros de un merendero, O Muiño do Abade.

Seguimos el curso del río y a poca distancia volvemos a encontrar el último paso, este es opcional, pero muy recomendable, ya que nos lleva a uno de los lugares más bellos de la ruta.
Tras cruzar las poldras debemos desviarnos del río por un estrecho sendero empinado, al llegar al punto más alto podremos oír y ver la magnífica fervenza de Pozo Machado, una de las cascadas más bonitas de la provincia de Pontevedra.

La cascada tiene un pequeño salto que al caer sobre una roca crea otro salto más ancho formando a a sus pies una gran poza natural. Los árboles que la rodean se encuadran perfectamente creando una preciosa estampa.

Para continuar la ruta debemos desandar este pequeño tramo, cruzar de nuevo los pasos de piedra y continuar por el sendero que va pegado al río.

Por este lado y hasta llegar al puente, veremos varios molinos más con sus presas: los restos de O Muiño Perico, O Muiño do Triquillón, y O Muiño dos Herdeiros.

Al llegar a la carretera, cruzamos A Ponte do Carrillón y continuamos caminando río abajo hasta A Ponte do Barragán, que debemos cruzar.

A pocos metros encontramos O Muiño de Barragán, y más adelante el desvío hacia Monte da Cidade, descenderemos unos metros más hasta alcanzar O Muiño de Porta Cavada y tras pasarlo, comenzamos a ascender.

La subida es intensa pero corta y en un visto y no visto nos encontramos de frente con el acueducto en Monte da Cidade.
Aquí encontramos varios elementos de distintas épocas, algunos son los restos de varias construcciones de piedra, que da a entender que aquí había un poblado que se dedicaba a la agricultura y ganadería, así como también hay los restos de lo que parece ser una torre de vigilancia.
Lo que más destaca es el acueducto, datado de 1787, y que se utilizaba para canalizar el agua y así regar el cultivo.

Tras cruzar el arco, unos metros más arriba vemos los restos de otra construcción de piedra, A Casa da Raíña, de planta rectangular y tejado a dos aguas, se cree que era la residencia estacional de gentes humildes dedicados a la agricultura.

Un pedacito de historia cobijada en una auténtica fraga gallega. Un pequeño gran tesoro que descubrir.
Siguiendo los nuevos postes damos un pequeño rodeo que nos lleva hasta la cima del monte, desde aquí pudimos ver el embalse de Eiras, situado en el río Oitavén. Descenderemos a través de una gigantesca carballeira (robledal) que nos a la parte de arriba del acueducto, por donde cruzamos.

Por momentos el bosque se vuelve más frondoso y los muros que flanquean los caminos están cubiertos de musgo, oímos el sonido del río y a lo lejos podemos distinguir otro molino, es O Muiño do Rabelo.

La cuesta arriba ya comienza a pesar y poco a poco vamos dejando atrás la espesura de la fraga para caminar entre eucaliptos, que van dando paso a brañas, el camino por tramos está anegado, y conseguimos avanzar a saltos para no mojarnos los pies.
Cruzamos la aldea y a las afueras tomamos un camino hacia la derecha que nos lleva hasta la siguiente aldea, As Lombas, que también debemos atravesar. Al llegar a la bifurcación, giramos a la derecha y siguiendo un camino entre prados volveremos al bosque de nuevo.

Después de un par de subidas intensas divisamos a lo lejos la iglesia de Xunqueiras, a pocos metros entramos en la plaza donde damos por finalizada esta estupenda ruta.

Un recorrido maravilloso de principio a fin y que a fecha del 22 de noviembre de 2025, se encuentra bastante bien señalizado y en perfectas condiciones, salvo algún árbol en el camino y que no impide avanzar, que seguro habría tirado la última borrasca, la semana pasada.
Ha sido un placer volver a realizar la Senda da Fraga do Barragán. Hasta la próxima.
A ti, gracias por leerme.
