Ruta dos muiños de Zamáns
- Distancia: 3.6 km
- Tiempo de recorrido: 1 HORA 30 MINUTOS
- Localidad: Vigo
- Provincia: Pontevedra
El roteiro etnográfico dos muiños de Zamáns discurre por la parroquia de San Mamede de Zamáns, en el municipio de Vigo, provincia de Pontevedra.

Es un recorrido precioso en plena naturaleza con una longitud de 3,6 kilómetros ida y vuelta, transcurre a lo largo del río Vilaza, donde se encuentra un pintoresco y renovado conjunto de cinco molinos, canales y puentes, bordea parte del embalse de Zamáns finalizando en la Casa Muiño de Maquías.
Muy cerca de aquí se encuentra la fervenza da Freixa, no te la pierdas.
Cómo llegar al inicio de la ruta:
La ruta comienza a pocos metros del cementerio municipal de Zamáns, justo al cruzar el puente, enfrente hay un pequeño espacio para aparcar dos o tres coches.
En los primeros metros está el primer molino, Muiño de vento, y una antigua pontella, creando juntos una bonita estampa.

Nos encontramos a mes de diciembre, y la incesante lluvia caída estas últimas semanas, llena el caudal de todos los ríos incluso en de los más pequeños, creando a su paso saltos de agua y pequeñas cascadas.

Siguiendo el sendero de losas de piedra pasaremos por todos los demás, Muiño Novo, Muiño de Soloeido do Quenllo, Soloeido de Arriba y Soloeido de Abaixo, todos bien conservados y restaurados, excepto el último molino, Muiño de Viveiro, que está sumergido en las aguas del embalse.


Al pasar los molinos el sendero pasa a ser de tierra y nos adentra a un profundo bosque de ribera.
En este trayecto nos encontramos con varias señales y marcas de distintas rutas, GR-53, GR-58 y el PR-G-1, ya que es una zona de alto valor etnográfico y paisajístico.

A medida que avanzamos podemos atisbar entre los árboles el reflejo del agua, suavemente el camino irá despejándose hasta contemplar casi por entero el embalse de Zamáns, que tiene la apariencia de un gran lago.

El sendero bordea parte del embalse hasta llegar a las compuertas, y aquí, comienza a descender hasta la parte baja del río, donde podemos ver la impresionante mole de piedra que contiene nada menos que alrededor de 2 hectómetros cúbicos de agua.
Continuamos río abajo hasta encontrar el desvío hacia el Muiño de Maquías, que se encuentra rodeado de un frondoso bosque a pocos metros del aliviadero del embalse.

Este molino de grandes dimensiones que hacía de hogar del molinero, también se le conoce como Casa Muiño de Maquías, tiene dos plantas y un pórtico con columnas de piedra, fue reconstruido a finales del siglo XX, para fomentar la enseñanza de la cultura del pan.

Y en medio de este magnífico entorno ponemos punto y final, regresando por el mismo lugar hasta la pontella de Vento, donde comenzamos la ruta.
Ha sido una muy grata sorpresa descubrir este bonito sendero, que aunque no es el recorrido oficial, lo disfrutamos enormemente. Hasta pronto. Gracias por leerme.
