Ruta das fervenzas de Toques
La rutas das fervenzas PR-G-166 discurre por el municipio de Toques, en la provincia de A Coruña, y nos lleva a recorrer el valle del río Furelos, algunas de sus aldeas, bosques, ríos y la siempre maravillosa fervenza das Brañas, una de las más bonitas de Galicia, situada a mitad de recorrido.

El itinerario es casi circular, y a lo largo de sus 12 kilómetros, nos sumerge en la Galicia más tradicional y auténtica.
Nos sorprendió su silencio, y la cantidad de animales que hay pastando al aire libre, por eso te animo a recorrer esta caminata, fácil de seguir y que resume muy bien la esencia del rural gallego.

Cómo llegar al inicio de la ruta:
El punto de inicio se encuentra en las proximidades del lugar A Tilleira, dispones del panel informativo, y un pequeño espacio para aparcar, aunque en las inmediaciones hay más.

La ruta se encuentra a fecha de hoy, 7 de marzo 2026, bien señalizada y en buen estado de conservación, a excepción de un tramo variante en el que encontramos algunas partes del camino embarradas, este tramo sería más conveniente realizarlo cara al verano hasta que se sequen los caminos.
De esta manera la ruta quedaría así, desde la aldea de Paradela volveríamos por el mismo camino.
Comenzamos caminando por carretera hasta llegar a la aldea de Buxán, en la bifurcación tomamos hacia la izquierda como mandan las marcas, y luego hacia la derecha, por una pista forestal que nos adentra al bosque.

Caminamos tranquilamente y en silencio hasta la aldea de Paradela, siempre y en todo momento rodeados de naturaleza.
Atravesamos esta pequeña población donde vinieron a recibirnos varios perros, que nos alertaron con sus ladridos pero resultaron inofensivos. Solo están defendiendo su territorio.
Tras cruzar el puente sobre el río Furelos, alcanzamos la iglesia de San Paio de Paradela, la rodeamos y volvemos a sumergirnos en el bosque.
A pocos metros topamos un pequeño merendero al lado del río, un lugar ideal para tomarse un descanso a la vuelta si lo deseas.

Seguimos el camino que hay por la izquierda, y que más adelante irá pegado al río, a través un espeso bosque donde abundan los carballos y castiñeiros.

El musgo cubre las piedras y muros del camino, donde el verde es el principal protagonista.
Este precioso tramo nos lleva hasta una pista donde volvemos a cruzar el río Furelos, dejándolo a nuestra derecha.
Siguiendo la pista nos cruzamos con la ruta dos megalíticos PR-G-168, muy próxima a la fervenza das Brañas.
La fervenza das Brañas está considerada una de las más bonitas de Galicia, y es que motivos no le faltan, pues ella junto con el molino forman una preciosa estampa.

Después de una breve pausa para admirar esta belleza continuamos por esta pista donde volveremos a reencontrarnos con el río justo antes de su caída libre.
Unos metros más arriba se encuentra el desvío por el que emprenderemos el camino de vuelta.
Lo haremos por pista de tierra, y en suave ascenso, en algunos puntos sin árboles podremos contemplar el impresionante valle, todo verde y con sus montañas redondeadas.

Volvemos a descender hasta el río atravesando inmensas carballeiras y sotos, llegar de nuevo al merendero.
A partir de aquí volvemos por el mismo camino hasta pasar la aldea de Paradela, donde tomamos la variante Paradela-Buxán, que como dije anteriormente, tiene tramos embarrados.

A los pocos metros de tomar el desvío nos dimos cuenta que no había sido una buena idea, el sendero se estrechaba y estaba embarrado, encontramos algunos troncos de los árboles por el medio, pero nada que nos impida avanzar.
Más adelante nos encontramos con un pequeño riachuelo, afluente del río Furelos, que tenemos que cruzar saltando de piedra en piedra.
Caminaremos unos setecientos metros monte arriba y volveremos a descender contemplando una maravillosa panorámica de la zona.
El camino finaliza en la aldea de Buxán, regresando por el mismo lugar hasta el coche.

Espero la disfrutes y te sorprenda tan gratamente como a nosotros. Y como repito siempre, no dejes más huellas que las de tus zapatos.
Un saludo y gracias por leerme.
