Ruta Cañón do Sil-Santa Cristina: una ruta mágica
- Distancia: 18 km
- Tiempo de recorrido: 7HORAS
- Localidad: Parada de Sil
- Provincia: Ourense
La ruta cañón do Sil-Santa Cristina PR-G-98 discurre por el municipio de Parada de Sil, provincia de Ourense. Una caminata por uno de los bosques con más castaños y robles de Galicia, es circular y tiene una longitud de 18 kilómetros.

A lo largo del recorrido, atravesamos profundos bosques de castaños entre muros y caminos de carro. Conoceremos al Señor más longevo del lugar, el Castiñeiro Milenario de Entrambosríos, uno de los seres vivos más extraordinarios de Galicia, varios miradores al cañón del Sil, aldeas y la visita al monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil.
La ruta está perfectamente señalizada y acondicionada (a fecha de octubre 2023), solo nos encontramos un árbol caído encima de un puente, que dificultaba el paso pero no nos impidió continuar.
Como llegar al inicio de la ruta:
Nos dirigimos al pueblo de Parada de Sil, al parking do Maragato, gratuito y muy amplio, está situado a 200 metros de la Plaza do Barquilleiro, lugar de inicio y fin de la ruta, allí están los paneles informativos que disponen de código QR para descargar la ruta en el teléfono, que fue la que seguimos nosotros.
Salimos de la plaza do Barquilleiro por una pista de cemento que en 100 metros enlaza con un camino de hierba. Este tramo será una pequeña introducción a lo que será una de las rutas más bonitas que realizamos.

Tras pasar la pequeña aldea de Sardela, caminaremos en descenso unos dos kilómetros hasta alcanzar una carretera, el siguiente desvio se encuentra unos metros más abajo y que nos llevará hasta la aldea de Entrambosríos.

Castaños y más castaños te acompañarán todo el recorrido, nunca había visto tantos castaños juntos en mi vida, muchos de ellos centenarios.

En inmediaciones de la aldea de Entrambosríos, habita uno de los castaños más longevos de Galicia, tiene más de 700 años y mide más de 15 metros de altura y 9 de perímetro.
Está dentro de un vallado para protegerlo, ya que si lo tocamos podemos transmitirle enfermedades.
Respetemos su espacio.

Vive en un soto rodeado de castaños, molinos y unas construcciones rectangulares de dos plantas llamadas sequeiros, que era el lugar de conservación de las castañas. En la planta baja, se encendía una lumbre y en la planta alta se extendían las castañas sobre una rejilla, así se conservaban todo el invierno.

Reanudamos la ruta y continuamos descendiendo por este paisaje que no deja de sorprendernos. Pisamos antiguos caminos empedrados que acompañas al regato do Batán, y cruzamos varios puentes hasta llegar a un punto de información.
En este punto comenzamos uno de los tramos en ascenso, tenemos por delante tres kilómetros intensos, sobre todo los dos primeros, camina despacio, con pasos cortos se hace más llevadero, y si tienes que descansar, hazlo.

Estamos subiendo por un lado del cañón a la zona de los miradores, el embalse de Santo Estevo y el río Sil, quedarán a nuestra derecha.
Pasaremos por varios miradores, los más conocidos son los Balcones de Madrid, pero hay algunos más: mirador de Fental, mirador As Fontiñas y el mirador de Portela.

Seguimos caminando, es paisaje va cambiando y se vuelve más escarpado, continuamos el ascenso por ladera del cañón hasta llegar al punto más alto, los árboles dan paso a pequeño arbustos y pinos jóvenes.
Poco a poco vamos adentrándonos en el espeso bosque y el paisaje vuelve a cambiar.

El sendero es estrecho pero se distingue bien en todo momento, vamos camino al monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil, caminamos zigzagueando por un sendero que atraviesa un frondoso bosque, tomamos el desvío hacia el monasterio, son unos 300 metros, mira los horarios para no hacer el viaje en balde.
El patio es una preciosidad, se respira calma y sosiego. No pudimos entretenerlos como nos gustaría ya que nos quedaban unos 4 kilómetros y se nos hacía de noche.

Nos ponemos en marcha, la parada nos ha hecho perder un poco el ritmo y los kilómetros comienzan a pesar. En pocos metros estamos en la carretera, caminamos por ella unos 100 metros en ascenso hasta el sendero que estará a nuestra derecha, este nos llevará a la aldea de Castro.

Cruzamos la aldea y continuamos unos 600 metros hasta encontrar los indicadores, en estos nos indican: Parada 3,7 kilómetros.
Este camino volverá a adentrarnos al bosque con inmensos robles y castaños, un camino serpenteante de muros de piedra, por él llegaremos a la aldea abandonada de Chamoso y más adelante a Parada de Sil, el punto y final de esta maravillosa ruta.

Dar las gracias a las personas encargadas de acondicionarla y cuidarla, por su labor y entrega. Ha sido un verdadero placer caminar por Parada do Sil, repetiremos seguro. Hasta pronto.
Si quieres compartir tu expericiencia, puntualizar algo o tienes alguna duda, no dudes en escribirme. Intentaré ayudarte en lo que pueda.
