Si estás pensando en visitar Palma de Mallorca y estás dudando si alquilar coche o no, en este artículo te cuento nuestro itinerario utilizando el bus como método de desplazamiento, rutas, consejos y nuestra experiencia en esta isla Balear sin coche de alquiler.
Viajamos en el mes de septiembre en el año 2023, volamos con Vueling y nuestra estancia se quedó muy corta para conocer esta impresionante isla.
Donde dormir en Palma de Mallorca:
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Cómo llegar del aeropuerto de Palma al centro:
Aterrizamos en el aeropuerto sobre las cuatro de la tarde, para llegar al centro lo hicimos en el autobús Línea 1, que están aparcados en el exterior del aeropuerto, hay que sacar el billete en unas máquinas expendedoras situadas en la misma parada, y cuesta 5 EUROS, para la vuelta el billete se compra en el mismo autobús pagando al contado, no aceptan tarjetas de crédito ni de débito.
Primer día: Parc de Mar, Moll Vell y Molinos de Jonquet.
Después de dejar las maletas en el hotel y acicalarnos un poco, pusimos rumbo al Par de Mar, es uno de los lugares más emblemáticos de Palma, un lugar donde sentarte y admirar la catedral.

Recorrimos por el paseo marítimo, el Moll Vell o muelle viejo, dimos un pequeño paseo por los alrededores de la Catedral, y nos fuimos hasta el antiguo barrio de pescadores de Santa Catalina, donde están situados los molinos de Jonquet.

Segundo día: Centro histórico y Castillo de Bellver.
El segundo día lo dedicamos a conocer la ciudad con más calma. Callejeamos por el centro histórico, Palacio Real de la Almudaina, Paseo de la Muralla, S’Hort del Rei, Jardín del Bisbe, Basílica de San Miguel, La LLonja, la Plaza Mayor, cuadrada, colorida y con mucho ambiente.

Están también los Baños Árabes, que no visitamos, paseamos por el Paseo del Borne, buscamos un lugar económico para comer y a la tarde visitamos el Castillo de Bellver, situado a unos tres kilómetros del centro.
Como el día estaba genial decidimos ir caminando por el paseo marítimo, un gozada.
El Castillo de Bellver está construido de piedra autóctona, es uno de los cuatro castillos de Europa de forma circular, el único en España y el más antiguo de los cuatro.

En la actualidad alberga el Museo de la Historia de Palma. La entrada en el año 2023 era de 4 EUROS.
Desde su terraza se puede contemplar una excelente panorámica de Palma y de la sierra de Tramuntana. De ahí el nombre de Bellver, que significa Bella Vista.
Tercer día: Sóller, Fornalutx y Port de Sóller.
Para llegar a Sóller tomamos el Bus 204 en la Estación Intermodal, que está a pocos metros de Plaza España, el viaje dura unos 30 minutos aproximadamente y te deja en la entrada de Sóller.
El pueblo es muy bonito, de calles estrechas y casas de piedra, la plaza de la Constitució allí se encuentra la iglesia de San Bartolomé, con su impresionante fachada, un templo modernista diseñada por Joan Rubió i Bellver, que fue discípulo de Antoni Gaudí.
A su lado se encuentra el banco de Sóller, propiedad del banco Santander, que también ha sido diseñado por Joan Rubió i Bellver.

Este es el lugar más concurrido del pueblo y no es para menos, hay numerosas tiendas de productos locales, cafeterías, terrazas y el día que fuimos nosotras, había un mercadillo.
Y otro de los principales atractivos de Sóller es realizar un viaje en el tranvía histórico, inaugurado en 1913, une las poblaciones de Sóller con Port de Sóller, un pequeño trayecto de media hora entre mar y montaña, por el módico precio de 8 euros por persona.
Después de pasear por Sóller tomamos el Bus para visitar Fortalutx, un pueblo que me encantó, de casitas de piedra, muy cuidado y con un montón de rincones bonitos, todo esto le ha valido para ser nombrado uno de Los Pueblos más Bonitos de España.
Para volver a Sóller lo hicimos caminando, por un tramo de la Ruta de la Pedra en Sec, GR-221 que parte desde el cementerio municipal. Un camino por tramos empedrado y de tierra entre olivos y con vistas a la sierra de la Tramuntana.

En Sóller tomamos el bus para Port de Sóller, allí paseamos por la playa y tomamos un refresco en una de las terrazas y al anocher volvimos para Palma en bus.
Cuarto día: Deyá, Sa Foradada y Valldemossa.
Ya estamos en nuestro último día, caminamos hasta la estación Intermodal y tomamos el Bus 203 hacia Deyá, de ahí caminamos por un tramo de la ruta GR-221 hasta Cala Deyá, entre olivos y mucho silencio.
Volvemos al pueblo caminando entre carretera y tramos de camino, aquí tomamos un pequeño tentempié. Por la tarde fuimos hasta Valldemossa, pero perdimos el bus y por no esperar una hora, caminamos hasta el mirador Sa Foradada, que tiene unas vistas preciosas a la costa y un chiringuito con mucha marcha.

Regresamos a la carretera para tomar el bus hacia Valldemossa. Un pueblo situado entre montañas, muy pintoresco y cuidado.

Uno de los lugares más recomendables para visitar es La Cartuja de Valldemossa, construida sobre el palacio del rey Sancho I de Mallorca y los jardines Juan Carlos I.
Paseamos por sus calles y nos acercamos a un mirador con una preciosa panorámica de la sierra, puedes visitarlo siguiendo la Carrer de Jovellanos. Un pueblo que recomiendo visitar con tiempo ya que tiene muchas cosas que ofrecer.

Aprovechamos el día hasta los últimos rayos de luz, y regresamos en bus a Palma.
Quinto día: paseo en barco por la bahía de Palma y a casa.
Y llegó el último día, nuestro vuelo salía por la tarde sobre la siete no recuerdo bien, teníamos la mañana libre y poco más, alquilamos un pequeño viaje en barco, en el mismo puerto deportivo hay unas casetas donde venden los billetes.

Un pequeño pero muy agradable paseo por la bahía de Palma, una buena forma de despedirnos de esta preciosa isla.
Ha sido un enorme placer conocerte. Hasta la próxima.
